De este modo explicó ayer su director, Sigfrid Monleón, cómo se abordó el rodaje de un guión tan polémico que “nadie me disputó”, según manifestó el productor, Andrés Vicente Gómez.
“Tenía claro que el personaje de mi película no iba a ser el Jaime real, sino el que fue construyendo de sí mismo en su obra, poema a poema; esa identidad literaria que se forjó y que acabó identificándose con él cuando dejo de escribir”, explicó.